El verano trae consigo más horas de sol, calor, humedad, salinidad y arena, factores que pueden alterar el equilibrio natural de la piel si no se adapta correctamente la rutina de cuidado facial.
Preparar la piel antes y durante el verano es clave para mantenerla sana, luminosa y protegida, evitando deshidratación, imperfecciones, sensibilidad o manchas. En este artículo te explico cómo hacerlo de forma consciente y adaptada a tu tipo de piel.
Por qué es importante adaptar la rutina facial en verano
Durante el verano la piel:
- Pierde más agua por el calor
- Está más expuesta a la radiación solar
- Entra en contacto con sal, cloro y arena
- Produce más sebo como mecanismo de defensa
Si no ajustamos la rutina, pueden aparecer brillos excesivos, granitos, deshidratación o sensación de piel saturada. La clave está en equilibrar, no en sobretratar.
Establece una rutina de cuidado facial personalizada
El primer paso para una piel sana es contar con una rutina adaptada a las necesidades reales de tu piel, no a modas ni recomendaciones genéricas.
Toda rutina de verano debe incluir:
- Limpieza
- Hidratación
- Exfoliación
- Protección solar
Un estudio de la piel, online o presencial, permite identificar cómo reacciona tu piel al calor y qué activos y texturas necesita en esta época del año.
Limpieza diaria, mañana y noche
La limpieza es esencial para eliminar:
- Sudor
- Restos de protector solar
- Sal, cloro e impurezas
Recomendaciones:
- Limpia la piel dos veces al día
- Utiliza productos suaves e hidratantes
- Evita fórmulas agresivas que resequen la piel
Si pasas el verano en zonas costeras, donde la salinidad es mayor, es aún más importante nutrir la piel tras la limpieza para evitar desequilibrios e imperfecciones.
Exfoliación: el paso clave antes del verano
La exfoliación ayuda a eliminar células muertas y a que la piel:
- Se vea más luminosa
- Absorba mejor los tratamientos
- Mantenga el poro más limpio
Cómo hacerlo correctamente:
- Usa exfoliantes suaves y no irritantes
- Realízala una o dos veces por semana
- Es ideal intensificarla antes de comenzar las vacaciones
Una exfoliación adecuada prepara la piel para el sol sin sensibilizarla.
Hidratación constante, por dentro y por fuera
En verano, la hidratación es imprescindible, independientemente del destino: playa, montaña, ciudad o piscina.
Hidratación externa
- Elige cremas y sérums ligeros
- Busca fórmulas con activos hidratantes, emolientes y humectantes
- Evita texturas pesadas que saturen la piel
Hidratación interna
- Bebe al menos 8 vasos de agua al día
- Aumenta el consumo de alimentos ricos en agua y antioxidantes
Alimentos ideales en verano:
- Tomate
- Pepino
- Sandía
- Melón
- Gazpacho y salmorejo
Protección solar: imprescindible para una piel sana
La protección solar no es opcional. Es el paso más importante para:
- Prevenir el envejecimiento prematuro
- Evitar manchas
- Proteger la salud de la piel
Consejos básicos:
- Usa un protector solar de amplio espectro
- Reaplica cada 2 horas
- No olvides zonas como labios, cuello y orejas
Incluso las pieles grasas o con tendencia acneica necesitan protección solar adecuada.
Alimentación y actitud: también influyen en tu piel
Una alimentación sana y variada, rica en frutas y verduras frescas, ayuda a reforzar las defensas de la piel frente al estrés oxidativo.
Además, el estado emocional influye directamente en la piel:
- El estrés se refleja en brotes y sensibilidad
- Una actitud positiva favorece una piel más luminosa y equilibrada
Cuidados extra para la piel en verano
- Mascarillas hidratantes: una o dos veces por semana
- Aceites naturales ligeros: para mantener la piel flexible
- Menos maquillaje: permite que la piel respire mejor
Pequeños gestos que marcan una gran diferencia.
Servicios personalizados para preparar tu piel este verano
Si quieres ir un paso más allá, puedes realizar un estudio de la piel, online o presencial. A través de este análisis:
- Identifico las necesidades reales de tu piel
- Te indico la rutina más adecuada para el verano
- Te recomiendo cremas de elaboración propia, adaptadas a ti
Preguntas frecuentes sobre el cuidado de la piel en verano
Sí. El calor y el sol modifican las necesidades de la piel, por lo que es recomendable adaptar texturas y activos.
Sí. La piel grasa puede estar deshidratada. Elegir productos ligeros es la clave.
Una o dos veces por semana, siempre con exfoliantes suaves y respetuosos.
Sí. La radiación solar afecta a la piel incluso en entornos urbanos.
La forma más fiable es mediante un estudio de la piel personalizado, adaptado a la estación y a tu estilo de vida.
👉 Prepara tu piel para el verano con criterio y equilibrio.
Reserva tu estudio de la piel online o presencial y descubre la rutina y las cremas ideales para disfrutar del verano con una piel sana y radiante.


